Nuestro equipo pedagógico es el corazón que sostiene cada día Allegra.
Somos un equipo formado en pedagogía Waldorf y Montessori, una combinación que nos permite integrar la calidez, el respeto profundo por los ritmos y un ambiente cuidadosamente preparado propio de una escuela Montessori y Waldorf.
Nuestro equipo está especializado en educación infantil respetuosa y pedagogías activas.
Vivimos la educación como una vocación consciente, no como un trabajo, sino como un compromiso real con la infancia.
Cada una aporta su propia historia, su recorrido y su sensibilidad, pero compartimos una misma mirada: una visión de la infancia como etapa sagrada, única e irrepetible.
Esa coherencia es la que da solidez al proyecto educativo.
Creemos firmemente en la formación continua. Seguimos profundizando y actualizándonos tanto en Waldorf como en Montessori, porque entendemos la educación como un camino vivo, en constante evolución.
Pero más allá de la formación y la experiencia, lo que realmente define a nuestro equipo es la mirada que ponemos en cada niño. Miramos quién es, qué necesita, cómo se expresa, y acompañamos su desarrollo desde la presencia y la escucha atenta. Cada gesto, cada palabra y cada propuesta están pensados con cariño y respeto, sin prisas ni presiones, honrando el ritmo único de cada infancia.
“Cuando comencé mi carrera de magisterio sentía muy profundamente un impulso a crear un espacio. Cuando pensaba en él, soñaba con un lugar donde los niños fuesen libremente acompañados según su temperamento, su familia, sus impulsos vitales. Un lugar perfecto para comenzar una vida escolar, en sociedad y en comunidad.
En el primer año de mi carrera conocí por casualidad la Pedagogía Waldorf y me tocó el corazón, algo me dijo “esto sí”. En cuanto la terminé, busqué la formación y fui de cabeza.
Trabajé en escuelas públicas y colegios y no encontraba algo que me hiciese latir en consonancia con lo que se hacía, algo me faltaba. Por fin surgió una oportunidad en la Escuela Waldorf de Aravaca. Empecé en 2003 como ayudante de aula en un grupo de pequeños, y al año siguiente pasé a ser tutora. Pero mi impulso de crear aquel espacio seguía vivo. A la vez, durante esos años iba observando el cambio generacional en los niños. Los niños de 18 meses empezaban a buscar más mundo exterior, mucho más que hace años, más vida social con niños y quizás otro ritmo diferente al de casa. Así que me decidí y puse en marcha el Proyecto Educativo Allegra.
La necesidad de trasladar este tipo de filosofía educativa al resto de la sociedad me ha llevado a compaginar mi actividad como directora y maestra de Allegra con la docencia, colaborando en los programas del centro de formación de pedagogía Waldorf y participando en sus dos programas el Centro Universitario La Salle.
Desde el curso 2020/2021 dirijo también la Escuela Waldorf Aravaca. De esta manera, podemos ofrecer una propuesta educativa muy completa, que abarca desde la primera infancia hasta secundaria.”
Desde niña sentí un impulso muy fuerte por cuidar de los más pequeños. Mi primer contacto con la infancia fue hace más de 17 años, al realizar las prácticas de Magisterio en un colegio en el que asistían también niños con necesidades educativas especiales; esta vivencia me hizo valorar la importancia de ver a cada individuo en su singularidad como un ser humano único.
Después, con mi especialización en primer ciclo de Educación Infantil he tenido el privilegio de acompañar a muchas familias en los primeros años de vida de sus hijos, en esos primeros pasitos al mundo.
La maternidad me trajo el regalo de poder parar y seguir profundizando y creciendo a la vez como maestra; y la pedagogía Waldorf llegó a mi vida en ese momento como un regalo, una certeza de que «así si” , de que esa mirada integral y ritmos sanos permiten a la infancia respirar y ser ellos mismos.
Y formando parte del equipo educativo de Allegra, haciéndonos preguntas sobre que necesita cada pequeño que llega a la escuela, Montessori fue un soplo de aire fresco que nos hizo ver que su orden y estructura se podían abrazar con el arte y la sensibilidad Waldorf de forma natural y con mucho sentido y corazón.
La pedagogía Waldorf llegó a mí desde pequeña: he crecido dentro de sus aulas, desde la infancia hasta segundo de Bachillerato. Mis recuerdos de escuela, mis primeros aprendizajes, mis vivencias más significativas están teñidos por esta forma de mirar y acompañar la vida. Waldorf no fue solo el lugar donde estudié; fue el espacio donde me fui construyendo como persona. Forma parte de mi manera de sentir, de comprender la infancia y de estar en el mundo. Por eso, cuando enseño, no transmito únicamente una metodología: transmito algo que ha sido vivido, sentido y experimentado a lo largo de toda mi vida.
Haber vivido todas las etapas de mi escolaridad dentro de Waldorf me permitió experimentar esta pedagogía desde dentro, no como teoría, sino como experiencia cotidiana. Aprendí a observar, a respetar los procesos, a hacer mucho trabajo manual y artístico y a comprender que cada persona necesita su propio tiempo para madurar. No lo entendí como algo extraordinario, sino como una forma natural y coherente de crecer. Con el paso de los años he podido reconocer cuánto influyó en mi manera de pensar, de sentir y de relacionarme con el mundo.
Quiero transmitir a los niños y niñas la riqueza de esta mirada, enseñarles a vivir desde una perspectiva más consciente, creativa y humana. Mostrarles lo auténtico que puede ser el mundo cuando se aprende desde el respeto, el asombro y la experiencia viva.
Sigo formándome de manera constante en educación, profundizando tanto en Pedagogía Waldorf como en metodología Montessori, porque entiendo que educar es un camino de aprendizaje continuo. Me apasiona la educación y siento una responsabilidad real por seguir creciendo, ampliando mi mirada y enriqueciendo mi práctica.
Llevo ya tres años formando parte de Allegra y desde el primer día sentí que este era mi lugar. Me enamoré de su esencia y de la forma en que se vive la infancia aquí. No resueno en ningún otro espacio como resueno en esta escuela. Mi intención es seguir muchos años más, acompañando a los niños en sus primeros pasos y creciendo junto a esta comunidad.